Viernes, 21 de Septiembre
LCE: aula 105
ACTUS TRAGICUS
Actus es un colectivo de cinco autores israelíes fundado en 1995 por Rutu Modan y Yirmi Pinkus. Partiendo de cero en un país sin tradición en el cómic, y a través de sus autoediciones anuales conjuntas desde 1994, han acabado por conseguir una presencia individualizada en el panorama internacional, abriendo además, como profesores de ilustración de algunos de ellos, el camino a sucesivas generaciones de autores que han ido formando en la escuela Vital de Tel Aviv.
Actus se fundó para permitir a sus miembros, todos ilustradores y dibujantes de cómic profesionales, acceder a una audiencia fuera de Israel, publicando un libro cada año, libre de toda limitación cultural o económica. Hasta ahora ha publicado siete libros dentro de sus series, y un álbum especial, Dead Herring Comics, con un extracto de In the shadow of no towers, de Art Spiegelman.
www.actustragicus.com

Dialoga con los invitados… CHRISTIAN GASSER
Escritor, periodista, performer literario y crítico, ha ido siguiendo muy de cerca desde hace años el proceso de consolidación del cómic de vanguardia a nivel internacional, visitando y entrevistando a sus protagonistas y difundiendo las experiencias artísticas individuales y colectivas desde sus colaboraciones en diversos medios. Co-editor de Strapazin y co-comisario de la muestra Mutanten (Düsseldolf, 1999), escribe sobre el mundo del cómic en varios periódicos y acaba de publicar Blam! Blam! Und du bist tot! Super-und andere Antihelden (2007). Actualmente escribe el guión de una película animada basada en una de sus historias.

CG
Hace aproximadamente diez años, durante el festival de Anguleme, apareció este grupo, que había alquilado una pequeña mesa en la sección internacional, con libros pequeños, muy bien impresos, y todos nos entusiasmamos con esos ejemplares… yo compré, todos compramos esos libros, y todos los leímos, porque no sólo eran libros maravillosos, con historias maravillosas, objetos maravillosos… Y todos los años, Actus Tragicus regresan a Anguleme con un nuevo proyecto, una antología, con libros compuestos de pequeños libros, con artísticas portadas… y cada año llegamos a Anguleme para ver qué llevan al festival, qué han hecho durante el año, qué trabajo nos muestran en la siguiente edición.
Su trabajo es muy original, así que en muy poco tiempo, en algunos años, Actus ha encontrado un sitio en el cómic internacional de autoedición, y disfrutan de un gran éxito también fuera de Israel, con muchas exposiciones por todo el mundo.
Es muy interesante tener a Actus aquí, en este encuentro de autoedición, porque es un claro ejemplo de un grupo procedente de un país en el que no existe realmente tradición de cómic, pero que han encontrado su propia voz en el mundillo del cómic, y un claro éxito. Aquí tenemos a cuatro de los cinco componentes. El quinto es Yirmi Pinkus, que no ha podido venir a Madrid, pero creo que tenemos suficientes voces para entender lo que está pasando en Israel dentro del mundo del cómic.
He mencionado que no había una verdadera tradición de cómics en Israel cuando empezasteis… ¿es esto cierto? ¿comenzasteis a trabajar en un país sin tradición?
IR
Si, es prácticamente cierto, es la historia del comic en Israel, bastante limitada. Había algun grupo antes que nosotros, pero no estaba muy desarrollado, así que se puede decir que empezamos el cómic en Israel.
CG
¿Cómo empezasteis a hacerlo? Esto supone dar un gran paso si no teníais un contexto, otra gente relacionada con esto…. ¿qué os atrajo del mundo del cómic?
RM
No pensamos que creamos un contexto, porque no era nuestro propósito, no sabíamos lo que iba a pasar. Sólo queríamos hacer cómic, porque lo veíamos en otros países, de Europa, de América, pero en Israel no los compraba mucha gente. Pero queríamos hacer cómic, imprimir un libro y tratar de venderlo, y así comenzó un proceso. La gente empezó a comprar cómics, y así surgió un contexto.
MF
Todos nosotros estudiamos en academias de arte, el cómic formaba parte de las asignaturas de ilustración, y fue uno de los profesores, que venía de Bélgica, el que nos introdujo en el mundillo… Yo, personalmente, que soy un poco más mayor que los demás del grupo, empecé a ver introducirme en el cómic alternativo a mediados de los ochenta, cuando conocí la revista Raw de Nueva York, y de repente comprendí lo que quería hacer. Y la acumulación de todas esas experiencias nos dio la oportunidad de hacer cómic.
IR
Yo puedo decir que comencé en esto accidentalmente, porque no fue fruto de una decisión. Yirmi y Rutu querían empezar algo nuevo, pero no les tomé muy en serio. Recuerdo cuando estábamos preparando el primer libro, yo pensaba “bueno, voy a participar en esto…”, porque les conocía desde años antes de eso, pero nunca pensé que once años después pudiéramos estar aquí hablando de esto.
Era algo interesante, fascinante y diferente… teníamos otras cosas, otras carreras, los cinco hacíamos ilustración, y enseñábamos en academias. Fue muy bueno empezar, y de alguna manera empezó a convertirse en algo más importante, y también otras personas comenzaron a hacer cómic en Israel, no precisamente por nosotros, sino también porque lo veían en Internet, y la globalización les hacía estar más abiertos a todo lo que venía de fuera. Así es como empezó todo.
CG
Dices que empezaste a hacer cómic porque lo habías visto fuera, y te resultaba fascinante, pero no sabías si realmente se podía hacer en Israel. Pero cuando te diste cuenta de que podías hacerlo también en Israel, ¿fue un sentimiento excitante ser algo así como pioneros en ese mundo?
BK
Por aquel entonces leía en Internet algunos blogs de cómics relacionados con el arte, artistas que querían hacer cómic, que querían pintar, y también gente que quería contar historias. Así, empecé a buscar el lugar y la forma de hacer ilustración, como en libros infantiles, que tenían también el formato de cómic. Así, empecé en esto desde el arte, pero a medida que pasaba el tiempo, la historia se fue haciendo más importante que la imagen.
IR
Desde mi propia experiencia, después de dos o tres años, esto empezó a formar parte de la cultura de Israel, se empezó a conocer más, y realmente comprendí que habíamos hecho algo importante. De repente surgió un contexto, se empezaron a hacer cada vez más fanzines, más eventos de cómic, donde estudiantes de arte o gente que no conocíamos empezaron a hacer historias, a usar marcos. Creo que dos o tres años después de que empezáramos, sentimos que algo habíamos influido, y fue un sentimiento muy bueno, pero nunca pensamos en nosotros como pioneros, o quienes cambiamos este ámbito de la cultura en Israel. Sólo hacíamos lo que realmente queríamos hacer.
MF
Yo sí que creo que fue una influencia. De repente, creo que otros dos o tres grupos decidieron que este formato era bueno para ellos, ser agrupaciones independientes, cinco o más personas haciendo esto mismo, y siendo una casa editora.
CG
Tal y como describís la situación en Israel cuando empezasteis, ¿quizá no había otra alternativa que editar vuestros propios libros?
RM
Queríamos hacer cómic y llegar a un público, a unos lectores, y la única oportunidad de hacerlo era publicarnos a nosotros mismos. Quizá suena un poco patético… pero fue así. Era una buena idea, veíamos los comics alemanes, el cómic francés, autores de cómic que lo hacían, y pensamos que nosotros lo podíamos hacer también. Y fue algo divertido, y lo sigue siendo.
IR
En su momento no pensamos que estábamos creando una casa editorial, o que estábamos creando algo después de doscientos años… Había espacio para el cómic, pero no decidimos si queríamos hacer algo distinto, o alternativo, o algo con algún tipo de calificación. Solo sucedió que hacíamos lo que queríamos, y a la gente le gustó, y funcionó.
CG
Os hicisteis editores para publicar vuestro propio trabajo, quizá en algunos casos invitáis a otra gente a publicar, a hacer alguna contribución en vuestros libros, pero nunca habéis dado el paso, como es el caso de Freon y Amok, que se convirtieron en una casa editorial. Os limitáis a vuestro propio proyecto.
RM
Nunca quisimos ser editores, no formaba parte de nuestro plan. A todos nos interesaba más hacer comics que editarlos.
Creo que fue el segundo año en Anguleme cuando tuvimos una discusión sobre esto con Denis Kitchen. Nos dijo había comenzado como autor de comic y, a un cierto punto, empezó a dedicarse al mundo del comic alternativo americano. Empezó a tener una idea más responsable sobre el negocio de la edición, y se hizo editor y publicaba la obra de sus amigos. Nos comentó en algunos casos había que hacerlo…
Pero nosotros nunca hemos querido ser así., porque no nos gustan los números, contar libros una y otra vez. Sabemos que teníamos que hacerlo, contar los libros que teníamos en el almacén todos los años, pero cuando lo hacíamos siempre salían cantidades distintas, no sabemos porqué, pero quizá es que no sabemos contar.
MF
Creo que empezar a editar el trabajo de otros autores te hace ser editor. Yo, personalmente, quería dedicarme a la ilustración, quizá hacer otras cosas, hacer libros de cómic, de ilustración, enseñar… pero cuando escuchas a otras personas te das cuenta que ser editor es sacrificarse a uno mismo por hacer un montón de cosas técnicas. Creo que es interesante cuando lo haces para ti, pero también es aburrido hacerlo para otras personas. Lo siento, quizá suene egoísta, pero es así, porque no quiero dedicarme a la edición.
IR
La combinación de los cinco probablemente significa que nunca crearemos una buena casa editorial si queremos trabajar con más gente, porque no es un área en la que nos sintamos bien, naturales. Yirmi, que no está aquí, es el que lleva la parte de financiación, el que lleva el inventario de libros, es el que se acerca más a la persona de negocios, pero no lo es en un sentido amplio.
RM
No estoy de acuerdo contigo, no creo que sea porque no tengamos talento. Mi padre solía decirme que iba a ser buena en los negocios, pero elegí ser autora de cómics. Pero esto no importa… es más importante hacer lo que realmente queremos hacer…
CG
¿Cómo trabajáis juntos? Sois cinco personas, hacéis un proyecto cada año, estáis preparando un proyecto nuevo del que hablaremos más adelante… pero ¿cómo trabajáis juntos? ¿cómo desarrolláis vuestros proyectos?
IR
Esto ha cambiado porque al principio todos vivíamos en el mismo vecindario, y era más fácil reunirnos. Pero luego yo me fui por algún tiempo fuera de Israel, ahora Rutu vive en Inglaterra, así que es un poco más complicado.
Pero básicamente lo que hacemos es que cuando empezamos a pensar en un proyecto, hablamos sobre todos los aspectos, y cuando ya tenemos una historia planteada, hablamos por e-mail, por teléfono, hacemos reuniones, pero discutimos todo juntos. En ocasiones uno de nosotros trabaja más cercanamente con otro, no es que todos veamos el trabajo de todos al mismo tiempo, pero cada cierto tiempo tratamos de reunirnos todos juntos, ver el trabajo de los demás, ver cómo se está desarrollando el proyecto, hacemos críticas, contrastamos opiniones…
MF
Yo empiezo siempre un poco antes, cuando se decide sobre la idea del proyecto y el formato. Nunca seguimos el mismo formato, sino que intentamos diferentes formatos. Así que primero discutimos sobre las características del libro, si va a ser grande o pequeño, fino o grueso… luego tratamos de dar con un concepto, si le damos un nombre de héroe, o si el libro va a tener un final feliz, un verdadero final feliz o un final feliz triste… Después de tener el formato, decidimos qué diseño puede tener… luego empezamos a trabajar en el libro, luego en la historia, luego en los dibujos…
CG
Según os escucho parece que hacer cómics es una excusa para trabajar juntos, para compartir muchas cosas juntos. ¿Cómo es de importante para vosotros, al trabajar juntos, desarrollar un ambiente de crítica interna entre vosotros?
RM
Creo que al principio no le dábamos mucha importancia a esto, de hecho, con la primera serie, sólo queríamos parecer serios, y el hecho de hacer cuatro libros significaba que éramos una verdadera editorial.
Pero luego vimos que era bastante fácil entre cinco personas hacer el trabajo, la producción, la distribución, hacíamos todo el trabajo nosotros mismos y era muy fácil. Nos llevó un tiempo darnos cuenta de que trabajar dentro de un grupo de artistas era bastante beneficioso, escuchar sus críticas, trabajar cerca de otros artistas, escuchar lo que tienen que decir sobre mi trabajo. Cuando tu trabajo está terminado, un libro, un cómic o una ilustración, no quieres escuchar críticas, sólo quieres escuchar que es fantástico, porque está terminado, no puedes hacer nada. Pero a mitad del proceso te ayuda mucho, es muy importante escucharlo porque puedes mejorar algo, todavía tienes la posibilidad de cambiar algo.
CG
Dentro del grupo, sois las mismas personas que desde el principio, tres mujeres y dos hombres… ¿habéis tenido algunas discusiones o momentos tensos que os hayan hecho pensar en hacer otras cosas, en separaros?
IR
Si, claro, por supuesto… Hemos trabajado juntos desde hace once años, y somos cinco personalidades diferentes, con sus diferentes agendas, sus distintos intereses, y por eso hay muchas cosas en las que no estamos de acuerdo. Pero todo sobrevive porque hay un interés común de que Actus continúe, porque es una buena zona de recreo para todos nosotros.
Cada uno tiene su propio punto de vista sobre Actus, pero para mi, si os soy honesto, considero que Actus es una gran oportunidad de que me presionen, porque sin los demás no sé si podría hacer cómic. Tengo miedo de Yirmi cuando me dice que el plazo termina, para terminar una historia o algo; si no estuviera Yirmi encima de mi, a lo mejor no terminaría nada, así que de este modo me sirve el grupo.
Creo que cada uno de nosotros lo utiliza de distintas maneras y si, por alguna razón discutimos, después de un tiempo, y de hablar, nos damos cuenta de que queremos continuar.
CG
Lo que es también interesante en vuestro trabajo, en vuestros publicaciones, es que desde el principio habéis publicado vuestro trabajo en ingles… ¿por qué?, ¿es problemático en Israel publicar un libro en inglés?
RM
Si, claro que es un problema… la gente prefiere leer cómic en hebreo. Pero quisimos hacer libros comerciales; no estoy hablando de verdaderos éxitos comerciales, pero teníamos que pensar cuántos lectores íbamos a tener desde un principio. Al decidir editar los libros en ingles pensamos que la mayoría de la gente en Israel puede leer en inglés, pero también que podíamos tener más lectores si podíamos distribuir los libros en Europa y en América. Y así lo hicimos, y nos dimos cuenta que es bueno formar parte de un contexto internacional, que íbamos a ser bienvenidos, que era divertido estar dentro de ese ambiente porque no teníamos ese contexto en Israel. Así que continuaremos haciendo lo mismo.
CG
¿Cuál es el volumen de ventas que tenéis en Israel y fuera de Israel?, ¿vendéis más libros fuera de Israel?
IR
Si, vendemos más libros fuera de Israel que dentro… incluso cuando hemos publicado en hebreo, que lo hemos hecho en dos ocasiones, vendemos más libros en inglés que traducidos a hebreo. Esto prueba lo que decía Rutu, que el público internacional incluye los lectores israelíes.
RM
Estamos contentos porque, por ejemplo, publicamos dos ediciones en hebreo, y vendimos más de dos mil ejemplares en Israel. Creo que vendimos 1500 copias de la versión en inglés, así que son 500 personas más.
CG
¿Es difícil distribuir los libros fuera de Israel?, ¿habéis recibido el dinero?, ¿habéis tenido un distribuidor en otros países que no os haya pagado? Os lo pregunto porque en Strapazin teníamos un distribuidor en América, que vendió un montón de ejemplares, pero nunca vimos un euro de eso…
MF
¿Será la misma persona que nosotros? No vamos a decir nombres…
RM
Ya lo había olvidado, pero trabajamos con un distribuidor, o agente… Estábamos muy contentos porque era americano… era un hombre enorme, pero lo más importante es que le encantaban nuestros libros. Así que le dimos todos nuestros libros, y al principio recibimos algo de dinero, pero de repente desapareció con muchos de ellos.
CG
Pero a parte de esta experiencia, ¿habéis tenido otras buenas experiencias?
RM
Si, ahora trabajamos con TopShelf, que son realmente unas fantásticas personas… La primera experiencia fue una catástrofe, pero luego ha ido todo bien… Y en Europa trabajamos con Latino Imparato. A veces es increíble, encontrar gente que trabaja bien, y que además son buenas personas, no todo es mala suerte…
CG
Habéis comentado el hecho de vender libros para encontrar la suficiente financiación para hacer el siguiente número. ¿Conseguís recopilar el suficiente dinero para hacer el siguiente número? Lo digo porque vuestros libros son caros, son muy buenos, con portadas en color…
IR
Esto es porque no repartimos el dinero para nosotros mismos, sino que destinamos todo el dinero para hacer el siguiente proyecto porque la producción es muy importante para nosotros. Ahora estamos trabajando con uno de los mejores diseñadores de Israel, que está sentado por ahí… también con la mejor imprenta… queremos hacer los mejores libros en la medida de lo posible. Solemos valorar lo que tenemos, aunque sea caro, y no entendemos cómo lo conseguimos, pero lo hacemos…
RM
Solo quería decir que el dinero que sacamos lo empleamos en la imprenta y en comer bien en Anguleme…
CG
Al escucharos me doy cuenta de que no tenéis esa ambición de ser unos autores de cómic profesionales…
IR
Cada uno de nosotros tenemos nuestra propia carrera profesional… creo que profesionalidad no es una buena palabra para referirse a esto, ya que todos somos profesionales. Si te refieres desde el punto de vista de beneficio económico, sería buenísimo para Actus poder hacer un montón de dinero, pero si no, seguiremos haciendo los mismos libros…
Decía que era un patio de recreo, pero si tuviéramos un éxito económico creo que todos estaríamos contentísimos… Pero según vamos trabajando, poniendo en la balanza si continuar con Actus, por supuesto que estamos contentos.
RM
Yo lo veo de modo un poco diferente. No es que se defina como un proyecto no comercial, o que no nos importe el éxito.
Miro mi trabajo como ilustradora, como profesora, como autora de cómic, ilustradora de libros infantiles, en ocasiones haciendo animación… todo esto es mi carrera. Gano dinero por algún trabajo, por otros menos… pero todo está conectado, porque Actus ha cambiado mi carrera. Nunca hubiera conseguido estar donde estoy si no hubiera publicado mis trabajos con Actus, y no hubiera mejorado mis ilustraciones si no hubiera trabajado dentro de Actus. No puedo separar ambas cosas…
CG
¿Consideráis que es interesante para vosotros, a parte de trabajar dentro del mundo del cómic, desarrollar otras actividades para explicar que Actus no es sólo cómic? En Israel sois ilustradores famosos, pero también sois profesores, Rutu ha escrito una novela, Yirmi publicó su primera novela muy pronto, así que habéis influido más en la cultura israelí de lo que pensáis desde fuera. ¿Pensáis que todas esas conexiones que desarrolláis en otros ámbitos os influyen en lo que hacéis dentro del mundo del cómic?
IR
Creo que sí… somos todos personajes “redondos”, dicho de modo metafórico. Tenemos muchas facetas, y hacemos muchas cosas relacionadas con la cultura. Los cinco estamos relacionados con el cómic, arte, el diseño, la ilustración, y todo al mismo nivel; no pensamos si el cómic es arte, o no es arte, o es tan bueno como el arte… El cómic forma parte de la cultura, la ilustración es cultura, escribir textos forma parte de la cultura, y enseñar obviamente también, en contacto con las siguientes generaciones. Es una combinación de todo…no me veo solo como un autor de cómic, o como ilustrador o profesor… son las cosas que hago.
CG
Otro de los puntos que me gustaría tratar es la situación política que estáis viviendo en Israel. Fue interesante ver en los primeros años, en vuestros primeros proyectos, la situación política que estabais viviendo hacía una cierta sombra en vuestros trabajos… Incluso en vuestro último libro, The Hearing Book, algunas historias trataban de un modo muy abierto algunos aspectos sobre vuestra situación política, vuestros miedos, etc. ¿Qué hizo que pudierais tratar de modo tan abierto el contexto político?
MF
Quizá cuando empecé a hacer cómic, mis primeras historias estaban bastante alejadas de mí. A lo mejor es lo que pienso, pero creo que así era… solía hacer personajes extraños con objetos extraños, y haciendo cosas raras. Pero a medida que fui haciendo más historias, se fueron haciendo más cercanas; primero empecé a hablar de mi padre, luego empecé a contar algo sobre mi misma. Pero cuando no hacía historias realmente conectadas con mi vida, no podía narrar la situación política, incluir mi experiencia en la situación política. Si tengo que hablar de mis historias, no son políticas en el sentido de ir en contra de todo… pero según es la vida en Israel, mi experiencia se volvió también política.
BK
Creo que es una oportunidad para hacer lo que quieres hacer como artista, si quieres hablar sobre tu país, o hablar sobre ti misma… no es una cuestión del país, es una cuestión de tu mismo…
IR
Estoy de acuerdo con Mira, pero voy a decir lo contrario… En mi trabajo desarrollo lo que me interesa en cada momento, escribo historias sobre lo que está cercano a mi contexto en ese momento. Hace cuatro o cinco años, cuando las bombas explotaban cada cinco minutos en las calles, y daba miedo salir a la calle, e incluso encender la televisión porque podías oir que alguien que conocías había muerto… Entonces la política se volvió algo personal, y tan personal era escribir una historia de amor como escribir algo sobre la situación política en Israel.
Después la situación se tranquilizó en las calles, y hace un año hubo de nuevo problemas, y quizá vuelva a ser relevante otra vez… Pero no es una decisión sobre si tratar algo político o no tratar la política, sólo es una cuestión de ser artista en cada momento.
CG
Quizá visto desde fuera esperamos que tratéis la vida política en todo momento, qué pasa por allí, qué hacéis o pensáis sobre una situación determinada; quizá queremos que seáis los mensajeros…
IR
Cuando pertenecemos a una situación determinada, la gente espera que hablemos del conflicto, que vivamos el conflicto, que seamos el conflicto… Yo no me levanto por las mañanas y pienso…“bueno, Itzik, ¿cuál es tu opinión acerca del conflicto palestino-israelí hoy?”… yo me levanto por las mañanas y me lavo los dientes…
MF
Cuando leo una historia hecha por artistas finlandeses, espero encontrar en esas historias algo sobre Finlandia. Esto es algo que digo siempre a mis alumnos, que me cuenten algo que yo no sepa. En las últimas historias que he hecho me doy cuenta de que quiero contar algo que los demás nos saben, así que cuando hablo con otras personas me doy cuenta que mi infancia ha sido muy diferente que las suyas, o nuestras tradiciones, o lo que hemos hecho en el colegio, y cuento todo esto en mis historias…. creo que es muy importante para mi contar la historia, pero esas historias son mis historias, mi vida, mi experiencia.
RM:
Creo que además la gente quiere que expliquemos la situación, pero esto es imposible, creo que es más complicado que nosotros entendamos la situación que alguien de fuera. Pero lo que me gustaría decir es que cuando escribes no se trata de expresar una opinión en nuestras historias, en nuestro arte; no creo que los artistas tengamos que expresar nuestras opiniones, que intentemos contar la verdad, sino más bien nuestra verdad, o nuestro punto de vista, que es totalmente diferente que las opiniones, y también más interesante. Si alguien quiere dar su opinión, si no es un filósofo, o alguien que estudia en la universidad, o que tiene un punto de vista bueno sobre una situación, quiere escuchar también tu opinión, pero nunca se va a dejar convencer. Pero si alguien te cuenta su punto de vista, y eres una persona abierta, puede resultarte interesante y te puede cambiar la vida; un punto de vista determinado puede cambiarte la opinión. Pero escuchar opiniones es normalmente aburrido, y el arte no puede ser aburrido.
IR:
Creo que no todo es interesante si trata un conflicto interesante, porque puedes hacer algo muy aburrido sobre el terrorismo en Israel… Creo que el arte político es normalmente el peor tipo de arte; a veces puede ser bueno, pero si es verdaderamente arte.
CG
Vuestro último trabajo se publicó en 2003, y hoy me habéis comentado que estáis trabajando en un nuevo proyecto, que se publicará el próximo invierno o el año que viene, así que todavía estáis trabajando en él… No sé si podéis hablar un poco de vuestro nuevo proyecto…
IR
Sólo podemos decir que el tema central es el amor, y que va a tener un final feliz…
MF
Puedo hablar del formato… es rectangular… es más ancho que alto… tiene seis historias, porque tenemos un invitado, David Polonski… que las historias son muy divertidas…
IR
Es un proyecto en proceso… tenemos cinco historias muy avanzadas, y estamos trabajando en la última…